Viernes Santo: ¿Por qué el dominicano cambia la carne por el pescado y las habichuelas con dulce?




​Por Franklin Cordero

​LA ROMANA, República Dominicana.-El Viernes Santo no es solo el día de mayor solemnidad en el calendario católico; en la República Dominicana, es una jornada donde la fe se manifiesta a través de la gastronomía. 

Mientras las calles se tornan más silenciosas, el aroma en los hogares dominicanos cambia drásticamente, marcando una tradición que ha sobrevivido por siglos: la abstinencia de carnes rojas y el protagonismo del pescado y las habichuelas con dulce.

​El origen de la abstinencia

​La tradición de no comer carne de res o pollo durante el Viernes Santo tiene una base estrictamente religiosa. Según la Iglesia Católica, este día se conmemora la Pasión y Muerte de Jesús, por lo que se invita a los fieles a practicar el ayuno y la abstinencia como una forma de penitencia y respeto al sacrificio.

​Antiguamente, la carne roja era considerada un alimento de "lujo" y celebración, asociado a festines. Por el contrario, el pescado era visto como un alimento humilde y sencillo. Al evitar la carne, el creyente busca despojarse de los placeres mundanos para unirse al luto cristiano.

El pescado y el bacalao: Reyes de la mesa

​En nuestro país, esta práctica dio paso a platos emblemáticos. El bacalao con papas o guisado y el pescado frito o al vapor se convierten en el menú principal. El uso del bacalao, específicamente, tiene raíces coloniales, ya que era un método de conservación (salado) que permitía tener proteína disponible sin necesidad de refrigeración, facilitando su consumo en estas fechas de recogimiento.

Las Habichuelas con Dulce: Un sello único en el mundo

​Lo que realmente distingue la Semana Santa dominicana de la de cualquier otro país es la elaboración de las habichuelas con dulce. Aunque no existe un documento único sobre su origen, los historiadores sugieren que es un plato de fusión:

​La base: Proviene de la influencia europea y el uso de legumbres.

​El toque tropical: El uso del coco, la batata y las especias como la canela y el clavo dulce es herencia de nuestras raíces africanas y locales.

​Se dice que su origen podría estar ligado a la mezcla de costumbres de inmigrantes que sustituyeron ingredientes salados por dulces durante el período de Cuaresma, creando lo que hoy es nuestro símbolo gastronómico de mayor unidad.

​Una tradición que une familias

​Más allá del precepto religioso, el Viernes Santo en la República Dominicana se ha convertido en un día de solidaridad. Es costumbre ver a los vecinos intercambiar envases de habichuelas con dulce y platos de pescado, manteniendo vivo un tejido social que, a pesar de los tiempos modernos, se niega a desaparecer.

​Hoy, mientras cubrimos las incidencias de este operativo de Semana Santa, recordamos que la verdadera esencia de estas fechas radica en la reflexión y en el respeto a esos valores que nos definen como pueblo.

franklincorderop@hotmail.es
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